Hacer testamento no es solo para personas mayores o con grandes fortunas. Todos deberíamos dejar claras nuestras últimas voluntades para evitar conflictos, proteger a nuestros seres queridos y asegurar que nuestros bienes vayan a quien realmente queremos.
Pero… ¿sabías que no hay un solo tipo de testamento? En España existen varias modalidades legales, cada una con sus requisitos, ventajas y riesgos. Elegir la forma correcta marca la diferencia entre una herencia clara y una herencia problemática.
A continuación te explico los tipos de testamento que existen en España, cómo funcionan y cuál podría adaptarse mejor a tu caso.
1. Testamento abierto
Es el más común y también el más recomendado en la mayoría de casos.
¿En qué consiste?
Se otorga ante notario, quien conserva el original y lo comunica al Registro de Últimas Voluntades. El testador expresa su voluntad en presencia del notario y, si lo desea, también de testigos.
Ventajas:
- El notario asesora y evita errores legales.
- Se archiva de forma segura.
- Es difícil de impugnar si está bien hecho.
Inconvenientes:
- La voluntad queda expuesta al notario y posibles testigos.
- Tiene un coste (aunque bajo).
Ideal para: personas que quieren asegurarse de que su testamento será válido, claro y seguro.
2. Testamento cerrado
Este tipo es menos frecuente, pero puede ser útil si se desea mantener la máxima confidencialidad.
¿En qué consiste?
El testador entrega al notario un documento cerrado y sellado que contiene sus últimas voluntades. El notario no lo lee, solo da fe del acto de entrega.
Ventajas:
- La voluntad queda totalmente reservada hasta el fallecimiento.
- Se registra legalmente.
Inconvenientes:
- Puede contener errores de forma o contenido que invaliden el testamento.
- El testador debe seguir una estructura muy precisa.
Ideal para: personas que desconfían de terceros y quieren absoluta privacidad, siempre que tengan asesoramiento legal previo.
3. Testamento ológrafo
Este es el tipo más casero… y también el más arriesgado si no se hace bien.
¿En qué consiste?
Escrito a mano por el propio testador, con firma y fecha. No interviene ningún notario ni testigo.
Requisitos estrictos:
- Debe estar íntegramente escrito de puño y letra del testador (nada de ordenador).
- Firmado y fechado.
- Se debe protocolizar judicialmente tras el fallecimiento.
Ventajas:
- 100% gratuito.
- Muy flexible: se puede hacer en cualquier momento.
Inconvenientes:
- Alta probabilidad de impugnación si no está bien hecho.
- Puede extraviarse o destruirse.
Ideal para: casos de urgencia o personas con formación legal que lo hagan correctamente.
4. Testamentos especiales
Además de los tres principales, existen formas excepcionales de testar:
▪️ Testamento militar
Cuando se está en guerra o en misión militar, puede otorgarse ante el jefe de unidad o incluso verbalmente en casos extremos.
▪️ Testamento marítimo
Puede otorgarse a bordo de un barco durante una travesía, ante el capitán y dos testigos.
▪️ Testamento en caso de epidemia
En situaciones extremas (como una pandemia), se pueden flexibilizar requisitos si no hay acceso a notarios.
Nota: estos testamentos caducan si no se protocolizan rápidamente tras el fallecimiento.
¿Cuál es el mejor testamento para ti?
Depende de tus circunstancias personales y patrimoniales. Como abogado, suelo recomendar el testamento abierto ante notario, ya que:
- Te aseguras de que se cumplan los requisitos legales.
- Se guarda en lugar seguro.
- Facilita enormemente los trámites tras el fallecimiento.
Ahora bien, en algunos casos puede tener sentido optar por otras fórmulas. Por ejemplo:
- Un empresario puede querer dejar un testamento cerrado si gestiona información confidencial.
- Un joven que viaja mucho puede hacer un ológrafo para salir del paso hasta hacer uno notarial.
- Una persona enferma en el hospital podría necesitar un testamento especial en circunstancias urgentes.
¿Qué pasa si no hago testamento?
Si no hay testamento, se aplica la herencia intestada, es decir, la ley decide quién hereda. Esto suele significar:
- Padres, hijos o cónyuge heredan por orden legal.
- Se abre un expediente notarial de declaración de herederos.
- El reparto puede no coincidir con tus deseos.
Hacer testamento evita todo esto. Es rápido, barato y legalmente seguro.
Conclusión
En España tienes varias opciones para dejar tu testamento: abierto, cerrado, ológrafo o incluso especiales. No hay un único modelo válido para todos, pero sí uno más recomendable: el abierto ante notario.
Tomarte un par de horas para hacer testamento puede ahorrarle a tu familia años de litigios y miles de euros en conflictos. Hazlo con tiempo, asesórate bien y deja claro tu legado.