El testamento ológrafo es una de las formas más sencillas y económicas de dejar constancia de nuestras últimas voluntades. No requiere notario ni testigos en el momento de su redacción, pero sí cumplir unos requisitos muy estrictos para que sea válido.
En este artículo te explico en qué consiste, cuáles son sus ventajas y riesgos, y cómo redactarlo correctamente para evitar problemas a tus herederos.
¿Qué es un testamento ológrafo?
El testamento ológrafo es aquel escrito íntegramente a mano por el testador, con su firma y fecha, sin la intervención inicial de un notario.
Solo el autor del testamento puede escribirlo, y debe hacerlo de su puño y letra. No se admiten documentos mecanografiados, aunque estén firmados.
Requisitos legales para que sea válido
Según el artículo 688 del Código Civil español:
- Debe estar escrito por completo a mano por el testador.
- Debe estar fechado (día, mes y año).
- Debe estar firmado por el testador.
- El testador debe ser mayor de edad.
Si el testamento está escrito en varios folios, cada uno debe estar firmado.
Procedimiento tras el fallecimiento
El testamento ológrafo no tiene validez inmediata. Tras el fallecimiento:
- El documento debe presentarse ante un notario en un plazo máximo de 5 años.
- El notario cita a testigos que conozcan la letra y firma del testador.
- Si se confirma su autenticidad, el testamento se protocoliza y se convierte en documento público.
Ventajas del testamento ológrafo
- Sin coste notarial en el momento de redactarlo.
- Máxima privacidad: nadie más conoce su contenido hasta el fallecimiento.
- Flexibilidad: se puede hacer en cualquier momento y lugar.
Inconvenientes y riesgos
- Fácil de extraviar o destruir.
- Mayor riesgo de impugnación por defectos formales.
- Necesita validación notarial tras el fallecimiento.
- Posible falta de asesoramiento que lleve a errores legales.
Pasos para hacerlo bien
- Escribe todo a mano con letra clara y legible.
- Indica la fecha completa y firma todas las páginas.
- Especifica a quién dejas cada bien y respeta las legítimas.
- Guarda el documento en lugar seguro y comunica a alguien de confianza su existencia.
- Considera hacer una copia digital o depositarlo en un lugar protegido.
¿Cuándo conviene un testamento ológrafo?
- Situaciones de urgencia, cuando no se puede acudir a un notario.
- Personas que desean absoluta discreción.
- Residentes en el extranjero sin acceso fácil a notaría española.
Conclusión
El testamento ológrafo puede ser una solución rápida y económica, pero requiere atención a los requisitos formales para evitar nulidades. Si decides optar por esta vía, asegúrate de cumplir la ley al pie de la letra y de que el documento se conserve en lugar seguro.