Recibir una herencia no siempre es motivo de alegría. En España, aceptar o renunciar a una herencia puede tener implicaciones legales, económicas y personales muy relevantes. Lo que muchas personas no saben es que la herencia no se adquiere automáticamente: es necesario manifestar una voluntad expresa de aceptarla o rechazarla.
En este artículo te explicamos en detalle qué significa aceptar o repudiar una herencia, cuáles son las modalidades legales, qué riesgos existen, cómo actuar si hay deudas o conflictos entre herederos, y cuáles son los trámites necesarios para formalizar tu decisión.
¿Qué es aceptar una herencia?
Aceptar una herencia significa que el heredero asume los derechos y obligaciones del fallecido, incluyendo tanto sus activos como sus deudas. Este acto puede realizarse de diferentes formas, y tiene consecuencias legales importantes.
El artículo 988 del Código Civil establece que «la aceptación y repudiación de la herencia son actos enteramente voluntarios y libres».
¿Qué implica rechazar (repudiar) una herencia?
Repudiar o renunciar a una herencia implica rechazar formalmente los bienes y derechos del causante. Al hacerlo, el renunciante pierde todo derecho a la herencia, y su parte pasa a los herederos siguientes, por orden legal o testamentario.
Importante:
- La renuncia debe hacerse en escritura pública ante notario.
- Una vez hecha, no puede revertirse (salvo por vicio del consentimiento).
- No se puede aceptar una parte y rechazar otra: la herencia se acepta o se rechaza en bloque.
¿Cuáles son las formas de aceptar una herencia?
1. Aceptación pura y simple
El heredero acepta la herencia en su totalidad, incluyendo activos y deudas. Responde de las deudas con todo su patrimonio personal, no solo con lo heredado.
✔ Ventaja: trámite más sencillo.
✖ Riesgo: si hay deudas ocultas, el heredero puede acabar perdiendo dinero.
2. Aceptación a beneficio de inventario
Permite aceptar la herencia limitando la responsabilidad por las deudas al valor de los bienes heredados. Es una opción muy recomendada si:
- Se desconoce el pasivo del fallecido
- Hay sospechas de deudas
- Se quiere proteger el patrimonio personal
Requiere expresar la voluntad ante notario y seguir un procedimiento formal de inventario legal.
¿Cuándo conviene aceptar una herencia a beneficio de inventario?
Cuando:
El fallecido tenía negocios o empresas
Se desconoce su situación financiera exacta
Hay múltiples herederos y posibles conflictos
Hay acreedores reclamando la herencia
Se desea proteger la herencia de menores o personas incapacitadas
¿Qué consecuencias tiene cada decisión?
| Tipo de decisión | Implicaciones clave |
|---|---|
| Aceptación pura y simple | Heredas todo, pero también respondes de las deudas con tu patrimonio |
| Aceptación a beneficio de inventario | Heredas, pero solo respondes con lo recibido en la herencia |
| Repudiación | Pierdes todo derecho a la herencia; tu parte pasa al siguiente heredero |
¿Cuáles son los pasos para aceptar o repudiar una herencia?
A. Para aceptar (pura o con beneficio de inventario):
- Obtener certificados (defunción, últimas voluntades, seguros)
- Localizar el testamento o iniciar declaración de herederos
- Reunir documentación patrimonial (bienes, deudas, cuentas)
- Solicitar cita en notaría
- Firmar la aceptación (en escritura pública)
- Liquidar impuestos (sucesiones y plusvalías)
- Inscribir los bienes si procede
B. Para repudiar:
- Obtener la misma documentación básica
- Acudir a notaría y manifestar repudio expreso
- Aportar identificación personal y certificado de defunción
- El notario notificará a los demás interesados y autoridades
¿Cuánto tiempo hay para aceptar o renunciar a una herencia?
No existe un plazo legal para aceptar o repudiar, pero hay consecuencias si se demora:
- El Impuesto de Sucesiones debe liquidarse en 6 meses desde el fallecimiento.
- Si no se actúa, los demás herederos pueden interpelar al inactivo para que decida.
- Si se actúa como propietario (vender un bien, alquilar…), se entiende que se ha aceptado tácitamente.
¿Qué ocurre si un heredero no dice nada?
Si un heredero guarda silencio o se niega a participar, los demás pueden acudir al notario para que le interpelen (art. 1005 CC). Tiene 30 días para aceptar o repudiar.
Si no contesta, se entiende que acepta pura y simplemente, con los riesgos que conlleva.
¿Y si hay menores o personas incapacitadas?
Para que un menor o incapacitado acepte una herencia:
- Debe ser representado por sus padres, tutor o curador
- En caso de aceptación pura, necesitan autorización judicial previa
- Si es a beneficio de inventario, no se requiere autorización
Cualquier aceptación indebida puede ser impugnada judicialmente.
¿Se puede renunciar a favor de otro heredero?
Sí, pero con matices. Si un heredero renuncia gratuitamente, su parte pasa según el orden legal. Pero si renuncia a favor de una persona concreta, Hacienda puede considerarlo una donación, con sus impuestos correspondientes.
Ejemplo: Si renuncias a tu parte a favor de tu hermano, podrías tener que pagar el Impuesto de Donaciones.
¿Qué pasa si se hereda una deuda?
Cuando se acepta una herencia:
- Se heredan tanto bienes como deudas
- Las deudas hipotecarias, préstamos personales, embargos y otros créditos pueden seguir vigentes
- Si no se usa el beneficio de inventario, el heredero responde con su propio patrimonio
Por eso es vital analizar antes de aceptar, y asesorarse legalmente.
¿Puede uno aceptar y después renunciar?
No. La aceptación es irrevocable. Una vez aceptada (tácita o expresa), no se puede renunciar salvo que haya vicio del consentimiento (error, engaño, coacción…).
Casos reales donde se aceptó o repudió con acierto
Caso 1: Herencia con bienes y deudas ocultas
Una persona heredó una casa y varias cuentas. Parecía positivo. Pero tras asesoramiento, descubrió que había deudas de juego impagadas del fallecido. Se aceptó a beneficio de inventario y se evitó un problema económico.
Caso 2: Renuncia de herencia millonaria
Una hija renunció a una herencia de 800.000 € porque su madre tenía una residencia habitual con usufructo vitalicio y ella no quería verse envuelta en la venta. Renunció y su parte pasó al resto de hermanos. Decisión pactada y respetada.
Caso 3: Aceptación tácita arriesgada
Un sobrino vendió un coche heredado sin firmar la escritura de aceptación. Luego aparecieron deudas fiscales del fallecido. La venta se consideró aceptación tácita y Hacienda reclamó a su nombre.
Conclusión
Aceptar o renunciar a una herencia no debe tomarse a la ligera. Las consecuencias pueden ser jurídicas y económicas de gran impacto. A veces, decir “sí” a una herencia es aceptar también una carga. Y otras, renunciar por miedo puede ser una oportunidad perdida.
En Herencias y Testamentarias, te ayudamos a:
Analizar los bienes y deudas antes de decidir
Tramitar tu aceptación con o sin beneficio de inventario
Formalizar una renuncia correctamente
Proteger tu patrimonio frente a herencias con pasivo
Asesorarte si hay menores, incapacitados o conflictos